Una serie de malentendidos

Tuesday, May 19th, 2009

Mi preocupación por los videojuegos viene motivada, entre otras fuentes, por lo que me parece una profunda incomprensión del medio por parte de… básicamente, de todos los que no lo han jugado. Pero es una incomprensión comprensible – no sólo porque se trata de un medio que, realmente, sigue siendo relativamente joven, sino también porque es un medio que ha pasado por muchas etapas y autoconcepciones en el camino. Los videojuegos de ahora y lo que significan son algo muy diferente a su equivalente de hace poco menos de 20 años, cuando empecé a jugarlos (lo cual me hace caer en cuenta, además, que tengo casi 20 años jugando videojuegos. Ala. Estoy viejo.).

Esta incomprensión se me hace evidente, sobre todo, cuando veo la cobertura de los medios masivos/tradicionales sobre los videojuegos. Usualmente son historias descontextualizadas, a menudo un poco condenatorias, denunciando la violencia, el aislamiento social, las consecuencias negativas en la educación de los niños y jóvenes que juegan estos juegos. Pero estas caracterizaciones no sólo pintan una imagen incompleta del asunto, sino que también caen presa a una serie de lugares comunes instaurados en el discurso cotidiano sobre el medio.

Creo que uno de los objetivos que debemos tener aquí es volver sobre esos lugares comunes, y sobre esa incomprensión, para explorar cuán fundados o no están. Es mi intuición inicial que no lo estarán, sino que encontraremos todo un nuevo universo de información que nos muestra otro lado. Los videojuegos son, realmente, medios de comunicación y objetos culturales, y hoy día, son también vehículos sociales. Internamente, además, el panorama se ha complicado muchísimo: juegos portátiles, consolas, computadoras, juegos vía web, juegos en línea, etc. Cada uno de ellos responde a una lógica específica y genera, también, efectos específicos.

Me encantaría que, de aquí a un tiempo, el LVL se pueda convertir en una referencia útil para diferentes actores involucrados, para tener una información más completa sobre la lógica de los videojuegos y su cultura particular. Tenemos que brindar el contexto adecuado para que la información se pueda comprender mejor, y podamos pasar de las conocidas y trilladas historias de “salvar a la juventud” de la violencia en las pantallas, a un discuso mucho más interesante: ¿estamos aprovechando tanto como podríamos este medio? ¿Estamos ayudando a los jugadores a sacar lo mejor de su experiencia de juego? ¿Estamos construyendo las condiciones para una cultura gamer saludable en el Perú, y un sector y mercado potenciales para crecer en el futuro?

Grandes preguntas, grandemente abiertas por ahora.

Qué level

Sunday, May 17th, 2009

Éste es el nuevo Laboratorio de Videojuegos de Lima. Ésta es su presentación.

El LVL surge hace unos meses como una idea que tuvimos con dos amigos – Santiago Alayza y Daniel Luna – de crear un espacio donde pudiéramos profundizar un poco más en el estudio de los videojuegos desde una perspectiva más compleja que las que hemos encontrado en nuestro medio. Los tres hemos jugado videojuegos toda nuestra vida, así que estamos convencidos de que estos juegos son más que “juguetes” y que tienen todo el potencial para entenderse y usarse como artefactos culturales, referentes simbólicos como pensamos acerca de los libros y las películas.

Pero también somos conscientes de que carecemos, sobre todo en el Perú, de las herramientas necesarias para saber poner estos objetos culturales en el contexto adecuado. Los medios de comunicación no saben cómo informar sobre historias de videojuegos; los educadores los ven como enemigos a la educación tradicional, los padres de familia como distracciones innecesarias que es mejor controlar, si no eliminar. Creo que hay mucha desinformación en el aire, y muy pocas personas formulando las preguntas realmente interesantes sobre los videojuegos en el Perú.

Aunque éste es un espacio medianamente “académico”, el objetivo es involucrar a una comunidad amplia. Jugadores, desarrolladores, educadores, comunicadores, padres, investigadores, y demás interesados – queremos recoger diferentes puntos de vista y tratar de enmarcar debates más interesantes sobre la influencia que están ejerciendo los videojuegos en nuestro medio. Mi esperanza particular es que esto no sólo nos ayude a poner mejor en contexto este nuevo fenómeno, sino también a sacar lo mejor de él, ayudando a crear un mercado de desarrollo local, reforzando habilidades psicológicas y cognitivas asociadas, e incluso aprovechando a fondo los aspectos de contenido y de narrativa que encierran estos juegos.

Cómo es obvio, a este sitio todavía le falta mucho para estar listo. Es un trabajo en progreso de lo que es, en sí mismo, un experimento organizacional: un grupo medianamente anárquico de personas trabajando virtualmente, cuyos primeros pasos son reunir una base de interesados, articularla y empezar a circular información de relevancia para una nueva comunidad. Así que cualquier persona interesada en saber más o en apoyar este esfuerzo, saben dónde encontrarnos (osea, aquí).